El lado oscuro de Milito: las peleas del DT que explican el conflicto con el Guti
El conflicto entre Erick Gutiérrez y Gabriel Milito reavivó viejos antecedentes del DT argentino. Peleas, escándalos y un temperamento que vuelve a quedar bajo la lupa en Chivas.

El presente deportivo de Chivas invita al optimismo y a la ilusión de su gente, pero no todo es armonía puertas adentro. Mientras el equipo responde en la cancha y se mantiene competitivo, algunas situaciones internas siguen generando ruido, especialmente la que involucra a Erick Gutiérrez y su sorpresiva salida del proyecto encabezado por Gabriel Milito. Un conflicto que, lejos de apagarse, sumó nuevos capítulos y reavivó viejos recuerdos del pasado del entrenador argentino.
Una interna que volvió a encenderse
En las últimas semanas, el propio Erick Gutiérrez decidió romper el silencio y referirse a la situación que lo dejó marginado del plantel. Sin entrar en detalles explosivos, el mediocampista dejó frases que llamaron la atención, deslizando que no fue responsable del cortocircuito con el entrenador y remarcando que no es un jugador conflictivo. Sus palabras bastaron para que la lupa se posara sobre Gabriel Milito, un DT reconocido por su carácter fuerte y su intensidad extrema.
A partir de ese punto, la noticia tomó otro vuelo y muchos comenzaron a revisar el historial del técnico para encontrar patrones que ayuden a entender el presente.
Un historial de choques que no pasó desapercibido
La carrera de Gabriel Milito, tanto como futbolista como entrenador, está marcada por episodios de alta tensión. Uno de los más recordados se dio cuando defendía la camiseta de Independiente y protagonizó una discusión feroz con su propio hermano, Diego Milito, en pleno Clásico de Avellaneda frente a Racing. La escena fue tan intensa que Diego llegó a pedir la expulsión de Gabriel tras una falta, y ambos reconocieron luego que el cruce se extendió durante todo el partido. Una imagen fuerte, poco habitual, que dejó en claro el temperamento competitivo del actual DT de Chivas.
Ya en su etapa como entrenador, Milito volvió a estar en el centro de la polémica dirigiendo a Argentinos Juniors. En un encuentro ante Central Córdoba, el partido terminó con un escándalo fuera de control: el técnico argentino se fue a los golpes con un asistente del rival, Sergio Rondina, lo que obligó a la intervención de la seguridad y derivó en que fuera trasladado a una comisaría para declarar. Aunque el episodio no pasó a mayores, la imagen recorrió el país y reforzó la fama de su carácter explosivo.
Pero los cruces no se limitaron a rivales. También en Argentinos Juniors, Gabriel Milito protagonizó una escena tensa con su propio jugador, Santiago Montiel, luego de que este fuera expulsado por burlarse de un adversario. Las cámaras captaron al entrenador gritándole y tomándolo de la camiseta, una situación que debió ser contenida por integrantes de su cuerpo técnico.
El caso Gutiérrez, bajo otra mirada
Con estos antecedentes sobre la mesa, dentro del mundo Chivas muchos comienzan a interpretar el conflicto con Erick Gutiérrez desde otra óptica. Si bien la directiva prioriza su salida para descomprimir el vestuario, la confesión del jugador y el historial de Milito alimentan la idea de que el problema podría no haber sido unilateral.
El tiempo dirá si este episodio queda como un daño colateral del fuerte liderazgo del entrenador o si se transforma en una señal de alerta para el proyecto. Por ahora, el debate está instalado y el nombre de Gabriel Milito vuelve a quedar en el centro de la escena.
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